Detección temprana, diagnóstico y determinación de la etapa del cáncer de ovario o cáncer ovárico

La detección temprana del cáncer a menudo permite más opciones de tratamiento. Con algunos tipos de cáncer en etapa inicial se pueden notar signos y síntomas, aunque este no es siempre el caso. Solo alrededor del 20 % de los casos de cáncer de ovario se detecta en etapa temprana. Cuando el cáncer de ovario se detecta temprano, aproximadamente el 94 % de las pacientes vive más de 5 años después del diagnóstico.

¿Por qué es difícil detectar temprano el cáncer de ovario?

Es difícil detectar el cáncer de ovario en su estapa inicial porque no suele causar síntomas hasta que está avanzado. Incluso los exámenes pélvicos habituales no suelen detectar tumores pequeños en los ovarios. A diferencia de otros tipos de cáncer, no hay una prueba de detección que sea lo suficientemente eficaz como para detectar temprano el cáncer de ovario en la mayoría de las personas. Los investigadores siguen trabajando para desarrollar mejores formas de detectarlo antes.

Lo que puede hacer para ayudar a detectar el cáncer de ovario a tiempo

Aunque no existen formas que garanticen la detección temprana del cáncer de ovario, puede ser útil prestar atención a los síntomas y acudir al médico con regularidad.

Un examen pélvico permite que el proveedor de atención médica palpe los ovarios, el tamaño del útero, su forma y consistencia. Los exámenes pélvicos pueden ser útiles para detectar otros tipos de cáncer o afecciones; sin embargo, la mayoría de los tumores de ovario en etapa temprana son difíciles e incluso imposibles de palpar. Pregunte al médico si debe realizarse exámenes pélvicos periódicos.

Si bien las pruebas de Papanicolaou y las pruebas del VPH son importantes para la detección del cáncer de cuello uterino, rara vez detectan el cáncer de ovario.

A menudo, el cáncer de ovario en etapa inicial no causa síntomas. Con frecuencia, cuando el cáncer de ovario empieza a causar síntomas, ya se ha propagado. Esto puede ocurrir de manera muy rápida en algunos tipos de cáncer de ovario. Los síntomas más comunes son los siguientes:

  • Inflamación abdominal
  • Dolor abdominal (en el vientre) o pélvico
  • Dificultad para comer o sensación rápida de llenura al comer
  • Síntomas urinarios, tales como urgencia (sensación constante de tener que orinar) o frecuencia (tener que orinar a menudo)

Si tiene estos síntomas de manera habitual durante más de unas semanas, informe inmediatamente a su proveedor de atención médica. Prestar atención rápidamente a los síntomas puede mejorar las probabilidades de un diagnóstico temprano y un tratamiento eficaz.

Qué debe saber sobre las pruebas de detección del cáncer de ovario

Las pruebas y exámenes de detección se utilizan para detectar una enfermedad en las personas que no presentan ningún síntoma. (Por ejemplo, una ³¾²¹³¾´Ç²µ°ù²¹´Úí²¹ a menudo puede detectar el cáncer de seno en su etapa más temprana, incluso antes de que el médico pueda palpar el tumor).

Limitaciones de las pruebas de detección actuales del cáncer de ovario

Se han realizado muchas investigaciones para desarrollar una prueba de detección del cáncer de ovario, pero hasta ahora no ha habido mucho éxito. Las dos pruebas que se usan con más frecuencia (además del examen pélvico completo) para detectar el cáncer de ovario son la ecografía transvaginal (TVUS, por sus siglas en inglés) y el análisis de sangreCA-125.

  • La ecografía transvaginal (TVUS) utiliza ondas sonoras para examinar el útero, las trompas de Falopio y los ovarios mediante la colocación de un transductor de ecografía en la vagina. Puede ser útil para encontrar una masa (tumor) en el ovario, pero no puede determinar si es cancerosa o benigna. De hecho, la mayoría de las masas que se encuentran durante las pruebas de detección no son cáncer.
  • El análisis de sangre CA-125 mide una proteína en la sangre que suele estar elevada en las mujeres con cáncer de ovario. Esta prueba puede ser útil para controlar cómo está funcionando el tratamiento si tiene cáncer de ovario, pero no es una prueba de detección confiable. Muchas afecciones benignas comunes como la endometriosis y la enfermedad inflamatoria pélvica también pueden aumentar los niveles de CA-125. No todos los tipos de cáncer de ovario causan un nivel alto de CA-125. Si su nivel de CA-125 está alto y no tiene un diagnóstico de cáncer, es posible que el médico le repita la prueba o le sugiera realizar una ecografía transvaginal.

¿Debería hacerme pruebas de detección del cáncer de ovario?

No hay pruebas de detección recomendadas para el cáncer de ovario en las mujeres que no presentan síntomas ni alto riesgo. Según los estudios, el uso de la ecografía transvaginal (TVUS) y el análisis de sangre CA-125 para la detección en las mujeres con un riesgo promedio conduce a más pruebas y cirugías, pero no reduce las muertes por cáncer de ovario. Por eso, ninguna organización médica o profesional importante recomienda estas pruebas para la detección de rutina.

Algunas organizaciones afirman que la ecografía transvaginal (TVUS) y el análisis de sangre CA-125 se pueden ofrecer para la detección en las mujeres que presentan un riesgo alto de cáncer de ovario debido a un síndrome genético hereditario, por ejemplo, síndrome de Lynch, mutaciones del gen BRCA o antecedentes familiares sólidos de cáncer de seno y de ovario. Incluso en estas mujeres, no se ha demostrado que el uso de estas pruebas de detección reduzca las probabilidades de morir por cáncer de ovario.


Pruebas de detección de tumores de células germinales o tumores estromales

No hay ninguna prueba de detección que se recomiende para los tumores de células germinales o tumores estromales. Algunos tipos de cáncer de células germinales liberan en la sangre proteínas como la gonadotropina coriónica humana (HCG, por sus siglas en inglés) y la alfafetoproteína (AFP). En el caso de las mujeres que recibieron tratamiento para estos tumores, los médicos pueden usar análisis de sangre para detectar estos marcadores y ver cómo ha funcionado el tratamiento o si el cáncer está regresando.

Pruebas de detección futuras para el cáncer de ovario

Aunque aún no existen pruebas de detección confiables para el cáncer de ovario, los investigadores continúan buscando mejores pruebas. Un método que se está investigando consiste en analizar el patrón de las proteínas en la sangre (conocido como ±è°ù´Ç³Ù±ðó³¾¾±³¦²¹) para detectar temprano el cáncer de ovario. Se espera que las mejoras en las pruebas de detección finalmente conduzcan a menos muertes por cáncer de ovario.

¿Cómo se diagnostica el cáncer de ovario?

Si tiene síntomas o su médico encuentra algo sospechoso durante un examen pélvico, le recomendará exámenes y pruebas para encontrar la causa.

Antecedentes médicos y examen físico

El médico hará lo siguiente:

  • Le preguntará sobre sus antecedentes médicos personales y familiares, incluido cualquier factor de riesgo.
  • Le preguntará sobre los síntomas, cuándo comenzaron y cuánto tiempo los ha tenido.
  • Probablemente le haga un examen pélvico para saber si uno de los ovarios está agrandado o si tiene signos de líquido en el abdomen (conocido como ascitis).

Si estos hallazgos sugieren un posible cáncer de ovario, el médico ordenará más pruebas y puede remitirle a un especialista.

Consulta con un especialista

Si se sospecha que padece cáncer de ovario, es importante ver a un oncólogo ginecológico: un médico capacitado para tratar el cáncer del sistema reproductor femenino. Este especialista puede ayudar a asegurar que usted reciba el mejor tipo de cirugía y tratamiento para el cáncer que tiene. Es importante reunirse con un oncólogo ginecológico antes de someterse a una cirugía.

Pruebas para el cáncer de ovario

Las pruebas para el cáncer de ovario generalmente incluyen una combinación de estudios por imágenes, biopsias y análisis de sangre. Los estudios por imágenes, como la ecografía, la tomografía computarizada (CT), la resonancia magnética (MRI) o la tomografía por emisión de positrones (PET), sirven para detectar masas o anomalías en los ovarios. La biopsia, que a menudo se realiza durante una cirugía o es guiada por imágenes, es necesaria para confirmar la presencia de cáncer y determinar su tipo. Los análisis de sangre, como los marcadores tumorales, pueden utilizarse para ayudar tanto en el diagnóstico como en el tratamiento del cáncer.

La ecografía transvaginal utiliza ondas sonoras para crear imágenes de los ovarios y los órganos cercanos. Se coloca una pequeña sonda en la vagina y un transductor emite ondas sonoras y recoge los ecos a medida que rebotan contra los órganos. Una computadora convierte estos ecos en una imagen que se muestra en la pantalla.

La TVUS suele ser la primera prueba que se realiza si se sospecha un problema ovárico. Con esta prueba se puede ver si una masa es sólida (un tumor) o está llena de líquido (un quiste), y esto es útil. También le sirve al médico para decidir cuáles masas o quistes son más preocupantes al permitirle observar mejor el tamaño y la apariencia de un ovario.

La tomografía computarizada (CT) es un estudio de radiografía que produce imágenes transversales detalladas del cuerpo. No suelen verse bien los tumores ováricos pequeños, pero sí pueden verse los tumores más grandes y si el cáncer se ha propagado a estructuras cercanas, ganglios linfáticos u órganos como el hígado.

La tomografía computarizada se puede emplear para guiar una biopsia de una metástasis sospechosa (zona de propagación). Para una hacer una biopsia con aguja guiada por tomografía computarizada, se repiten las tomografías computarizadas mientras el médico mueve una aguja de biopsia hacia la masa, hasta que las imágenes muestran que la aguja está dentro de la masa. La aguja toma una muestra pequeña para examinarla en el laboratorio.

En las imágenes por resonancia magnética (MRI) se utilizan imanes potentes para crear imágenes transversales del interior del cuerpo. Se inyecta en una vena un material de contraste, llamado gadolinio, antes del estudio para ver mejor los detalles.

Las MRI no se suelen utilizar para detectar el cáncer de ovario, pero son útiles para examinar el cerebro y la médula espinal, donde el cáncer podría propagarse.

Si le han diagnosticado cáncer, se puede realizar una tomografía por emisión de positrones (PET) para ver si el cáncer se ha propagado a los ganglios linfáticos o a otras partes del cuerpo. Para esta prueba, se le administrará una pequeña cantidad de azúcar radiactivo. Debido a que las células cancerosas se multiplican rápidamente, absorben más azúcar que las células sanas. Una cámara especial crea una imagen que muestra las áreas de radiactividad en el cuerpo.

Las imágenes de una PET no son tan detalladas como las de una CT o una MRI. Por lo general, se hacen una PET y una CT al mismo tiempo. Al hacer una tomografía por emisión de positrones y una tomografía computarizada (PET-TC) el médico puede comparar las zonas de mayor radiactividad en la PET con las imágenes más detalladas de la CT.

En la laparoscopia se utiliza un tubo delgado con luz y una pequeña cámara en el extremo, que se introduce a través de una pequeña incisión (corte) en la parte inferior del abdomen. La cámara envía imágenes a un monitor de video, lo que permite al médico ver los ovarios y los órganos cercanos.

Este procedimiento es útil al planificar la cirugía u otros tratamientos y puede servir para confirmar la etapa del cáncer (cuánto se ha propagado).

La única forma de confirmar si un crecimiento o bulto es canceroso es extraer una muestra y examinarla en el laboratorio. Este procedimiento se llama biopsia. Para el cáncer de ovario, la biopsia generalmente se realiza al extirpar el tumor durante la cirugía.

Si no puede someterse a cirugía debido a un cáncer avanzado o a otra afección médica grave, se puede realizar una biopsia mediante laparoscopia o introduciendo una aguja en la piel hasta llegar al tumor. Este método no es común porque existe el riesgo de que la biopsia pueda propagar el cáncer. Por lo general, se utiliza una ecografía o una CT para guiar la aguja.

Si tiene ascitis (acumulación de líquido en el abdomen), se puede tomar una muestra de líquido para buscar células cancerosas mediante un procedimiento llamado paracentesis. Se adormece la piel y se utiliza una aguja y una jeringa para recolectar líquido de la cavidad abdominal. Se puede usar una ecografía para guiar la aguja.

Todas las muestras de tejido o de líquido se envían al laboratorio, y luego un ±è²¹³Ùó±ô´Ç²µ´Ç (un médico especializado en diagnosticar y clasificar enfermedades) las examina mediante el estudio de las células bajo el microscopio y otras pruebas de laboratorio.

El médico solicitará varios análisis de sangre para evaluar su estado general de salud y buscar signos de cáncer:

  • Recuentos sanguíneos para asegurarse de que tenga suficientes glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas (células que ayudan a detener el sangrado).
  • Pruebas para medir el funcionamiento de los riñones y del hígado, así como su estado general de salud.
  • Pruebas para medir los niveles de marcadores tumorales, por ejemplo, el nivel de CA-125. Esta información puede ser útil para respaldar el diagnóstico de cáncer de ovario, supervisar la respuesta al tratamiento y evaluar la posible recurrencia de la enfermedad.

Si el médico sospecha la presencia de un tumor de células germinales, podría solicitar análisis de sangre para detectar los marcadores tumorales gonadotropina coriónica humana (HCG), alfa-fetoproteína (AFP)o lactato deshidrogenasa (LDH).

Si el médico sospecha la presencia de un tumor estromal de ovario, podría solicitar análisis de sangre para ver si hay un aumento en una sustancia llamada inhibina y en hormonas como el ±ð²õ³Ù°ùó²µ±ð²Ô´Ç y la testosterona.

Si tiene una masa en el ovario, se pueden medir los niveles de cinco proteínas en la sangre con un análisis llamado OVA1, lo que sirve para determinar si la masa debe considerarse de "bajo riesgo" o de "alto riesgo" de cáncer. Esta no es una prueba de detección ni una herramienta para decidir si se debe realizar una cirugía. Esta prueba se utiliza cuando la cirugía ya está planificada, para ayudar a decidir si debería realizarla un ginecólogo o un oncólogo ginecológico.

  • Un resultado de "bajo riesgo" significa que es poco probable que haya cáncer.
  • Un resultado de "alto riesgo" significa que es más probable que haya cáncer y se recomienda la derivación a un oncólogo ginecológico.

Asesoramiento y pruebas genéticas si tiene cáncer de ovario

Si le han diagnosticado cáncer ovárico epitelial, el médico probablemente le recomendará asesoramiento genético y pruebas genéticas para detectar ciertos cambios genéticos hereditarios, incluso si no tiene antecedentes familiares de cáncer. Las mutaciones más comunes se encuentran en los genes BRCA1 y BRCA2, pero algunos tipos de cáncer de ovario están relacionados con mutaciones en otros genes, como ATM, BRIP1, RAD51C/RAD51D, MSH2, MLH1, MSH6 o PMS6.

Las pruebas genéticas para detectar mutaciones hereditarias pueden ser útiles de varias maneras

  • Si tiene una mutación genética, es posible que también tenga mayor probabilidad de padecer otros tipos de cáncer. Puede haber formas de reducir el riesgo de estos tipos de cáncer, así como pruebas para detectarlos temprano.
  • Si tiene una mutación genética, sus familiares (parientes consanguíneos) también podrían tenerla. Ellos pueden decidir si desean realizarse pruebas de detección para conocer más sobre su propio riesgo de cáncer.
  • Si usted tiene una mutación en los genes BRCA1 o BRCA2, en algún momento podría beneficiarse de un tratamiento con medicamentos de terapia dirigida llamados inhibidores de PARP.
  • Incluso si no tiene ninguna de las mutaciones genéticas enumeradas anteriormente, es posible que se realicen pruebas al tumor para detectar algunos de estos genes anómalos, ya que esto podría darle más opciones de tratamiento.

Tenga cuidado con las pruebas genéticas para el hogar, incluidas aquellas aprobadas por la FDA. Estas pruebas tienen limitaciones. Por ejemplo, una prueba aprobada para las mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2 solo detecta unas pocas mutaciones, aunque se conocen más de 1,000 mutaciones del gen BRCA. Esto significa que la prueba podría no detectar muchas mutaciones relacionadas con el riesgo de cáncer.

Un asesor en genética o algún otro profesional médico cualificado puede ayudarle a entender los riesgos, los beneficios y las posibles limitaciones de lo que las pruebas genéticas pueden indicarle. Esto puede ayudarle a decidir si las pruebas genéticas son adecuadas para usted y cuál es la mejor.

Para saber más sobre las pruebas genéticas, consulte la sección sobre Pruebas genéticas para conocer el riesgo de cáncer.

Pruebas para detectar cambios en genes o proteínas en el cáncer de ovario

En algunos tipos de cáncer de ovario, los médicos podrían analizar las células cancerosas en busca de cambios específicos en genes o proteínas para ver si determinados medicamentos de terapia dirigida o de inmunoterapia podrían ser útiles para tratar el cáncer. Estas pruebas se pueden realizar en una muestra de tumor que se obtiene durante una biopsia o una cirugía.

Los genes BRCA normalmente participan en la reparación del ADN y las mutaciones en estos genes puede causar que las células se multipliquen de forma descontrolada y se conviertan en cáncer. El cáncer de ovario con mutaciones en los genes BRCA tiene más probabilidades de responder al tratamiento con medicamentos dirigidos llamados inhibidores de PARP.

En un pequeño porcentaje de los casos de cáncer de ovario, las células cancerosas presentan ciertos cambios en el gen HER2 (ERBB2) que favorecen su multiplicación. Las pruebas para detectar estas mutaciones pueden indicar si es más probable que el cáncer responda al tratamiento con un medicamento dirigido, como el fam‑trastuzumab deruxtecán (Enhertu).

En muchos tipos de cáncer de ovario, las células tienen niveles altos de la proteína FRα en la superficie. Las pruebas para medir los niveles de FRα pueden mostrar si es más probable que el cáncer responda al tratamiento con un medicamento dirigido como el mirvetuximab soravtansina (Elahere).

Las mujeres que tienen cáncer de ovario de células claras, endometrioide o mucinoso pueden someterse a pruebas para detectar niveles altos de cambios genéticos llamados inestabilidad de microsatélites (MSI, por sus siglas en inglés) o alteraciones en los genes de reparación de errores de emparejamiento (MMR), como MLH1, MSH2, MSH6 y PMS2.

Los cambios en la inestabilidad de microsatélites (MSI) o en los genes de reparación de errores de emparejamiento (MMR), o en ambos, se observan a menudo en personas con síndrome de Lynch (HNPCC). Hasta en un 10 % de todos los casos de cáncer ovárico epitelial hay cambios en estos genes.

Existen dos razones principales para realizar estas pruebas de MSI o de cambios en los genes MMR:

  • Para evaluar la posibilidad de síndrome de Lynch. Un diagnóstico de síndrome de Lynch puede ser útil para determinar si una persona debería realizarse pruebas de detección de otros tipos de cáncer, como cáncer de endometrio o de colon. Si una persona tiene síndrome de Lynch, sus familiares también podrían tenerlo y podría resultarles beneficioso realizarse pruebas para detectarlo.
  • Para determinar las opciones de tratamiento. El cáncer de ovario que tiene ciertos MSI o cambios en los genes MMR podría tratarse con medicamentos de inmunoterapia conocidos como inhibidores de puntos de control.

Se pueden realizar pruebas en algunos tipos de cáncer de ovario para detectar cambios en uno de los genes NTRK. Las células con estos cambios genéticos pueden ocasionar una multiplicación celular anómala y cáncer. El larotrectinib (Vitrakvi) y el entrectinib (Rozlytrek) son medicamentos dirigidos que detienen las proteínas producidas por los genes NTRK anómalos. El número de casos de cáncer de ovario con esta mutación es muy pequeño, pero esto puede ser una opción para algunas mujeres.


Etapas y pronóstico (prognosis) del cáncer de ovario

Después de un diagnóstico de cáncer, la determinación de la etapa proporciona información importante sobre la extensión del cáncer en el cuerpo y la respuesta anticipada al tratamiento.


Preguntas para hacer si tiene cáncer de ovario

Es importante que tenga una conversación abierta y sincera con el equipo de atención oncológica. Ellos quieren responder todas sus preguntas para que usted pueda tomar decisiones de manera informada sobre su vida y sobre el tratamiento. Considere hacer estas preguntas:

  • ¿Qué tipo de cáncer de ovario tengo?
  • ¿Se ha propagado el cáncer fuera de los ovarios?
  • ¿En qué etapa (extensión) se encuentra el cáncer y qué significa esto en mi caso?
  • ¿Necesitaré otras pruebas antes de que podamos decidir el tratamiento?
  • ¿Debo ver a otros médicos o profesionales de la salud?
  • Si me preocupan los gastos y la cobertura del seguro para mi diagnóstico y tratamiento, ¿quién me puede ayudar?
  • ¿Podré tener hijos después del tratamiento?
  • ¿Debería considerar hacerme pruebas genéticas? ¿Cuáles son mis opciones de pruebas? ¿Debo hacerme una prueba genética en la casa? ¿Cuáles serían las ventajas y las desventajas de hacer estas pruebas?

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Redactado por el equipo de contenido médico y editorial de la American Cancer Society, con la revisión médica y la contribución de la American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica o ASCO, por sus siglas en inglés).

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Actualización más reciente: marzo 16, 2026

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