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Pruebas para el cáncer de testículo
El cáncer de testículo o testicular generalmente se descubre debido a los síntomas que tiene la persona. También se puede detectar al realizar pruebas por otra afección. El siguiente paso es que un médico le realice un examen.
Exámenes físicos
El médico palpará los testículos para detectar hinchazón o sensibilidad, y también el tamaño y la ubicación de cualquier bulto. El médico también le examinará el vientre (abdomen), los ganglios linfáticos y otras partes del cuerpo con detenimiento para detectar cualquier signo de propagación del cáncer. A menudo, los resultados del examen son normales, aparte de los cambios en los testículos. Si se encuentra un bulto o algún otro signo de cáncer de testículo, se deberán hacer pruebas para buscar la causa.
Estudios por imágenes
Los estudios por imágenes sirven para crear imágenes del interior del cuerpo. Hay varios motivos por los que se realizanH, tales como los siguientes:
- Para determinar si una zona que causa sospecha podría ser cáncer
- Para saber a qué distancia se ha propagado el cáncer
- Para determinar si el tratamiento está funcionando
La Dzí suele ser el primer estudio que se hace si el médico cree que usted podría tener cáncer de testículo. En la Dzí se utilizan ondas sonoras para producir imágenes del interior del cuerpo. Se puede usar para ver si algún cambio es una afección benigna determinada (como un hidrocele o un varicocele) o un tumor sólido que podría ser cáncer. Si el bulto es sólido, es más probable que sea cáncer. En tal caso, el médico podría recomendar otras pruebas o incluso ܲí para extirpar el testículo.
Para determinar si el cáncer se propagó a los pulmones, puede que le hagan una 徱Dzí (rayos X) del tórax.
La tomografía computarizada (CT) se puede usar para determinar la etapa (extensión) del cáncer, ya que permite ver si se ha propagado a los ganglios linfáticos, a los pulmones, al hígado o a otros órganos.
Las resonancias magnéticas o MRI son muy buenas para examinar el abdomen, la pelvis y el cerebro en los pacientes con cáncer de testículo. Las tomografías computarizadas (ver información anterior) se usan más frecuentemente que las resonancias magnéticas para examinar el abdomen y la pelvis. Las resonancias o MRI, sin embargo, pueden ser útiles como alternativa a las tomografías (CT) para producir imágenes del abdomen y de la pelvis en el caso de los pacientes que prefieren evitar las tomografías, especialmente para quienes están bajo vigilancia por un seminoma en etapa I. Esto depende de la disponibilidad de un aparato de escáner para realizar la resonancia magnética (MRI) y de un radiólogo con experiencia en la lectura de las MRI.
En general, se prefieren las resonancias magnéticas a las tomografías computarizadas a la hora de examinar el cerebro o la columna. Las resonancias magnéticas del cerebro solo se hacen si el médico sospecha que el cáncer puede haberse propagado a esa zona.
La tomografía por emisión de positrones o PET puede servir para encontrar pequeños grupos de células cancerosas en el cuerpo. A veces se usa después de la quimioterapia para comprobar si los ganglios linfáticos agrandados contienen cáncer o solo tejido cicatricial. Las tomografías por emisión de positrones o PET suelen ser más útiles para examinar el seminoma que para el no seminoma. Muchos centros tienen máquinas especiales que pueden hacer tanto una PET y una CT al mismo tiempo (prueba PET y CT). Esto permite al médico comparar las zonas de mayor radiactividad en la tomografía por emisión de positrones con las imágenes más detalladas de la tomografía computarizada.
Análisis de sangre para comprobar los marcadores tumorales
Algunos análisis de sangre pueden servir para diagnosticar los tumores testiculares. Muchos tipos de cáncer de testículo contienen niveles altos de ciertas proteínas llamadas marcadores tumorales. Con los análisis de marcadores tumorales también se puede estimar la cantidad de cáncer presente (consulte Etapas del cáncer de testículo), para ver cómo está funcionando el tratamiento o para buscar signos de una posible reaparición del cáncer.
Cuando se detectan la alfafetoproteína (AFP) y la gonadotropina coriónica humana (hCG) en la sangre, esto puede indicar que se trata de un tumor testicular.
El aumento en los niveles de AFP o hCG también puede servir para que los médicos determinen de qué tipo de cáncer de testículo podría tratarse.
- El no seminoma suele elevar los niveles de alfafetoproteína (AFP) o de gonadotropina coriónica humana (hCG).
- Ocasionalmente, los seminomas puros elevan los niveles de hCG, pero nunca los de la AFP.
Esto significa que cualquier aumento de la alfafetoproteína es un signo de que el tumor tiene un componente no seminomatoso. Los tumores pueden ser mixtos y tener zonas de seminoma y no seminoma. Es importante tener en cuenta que, en algunos casos, el cáncer es demasiado pequeño como para elevar los niveles de los marcadores tumorales.
Además, un tumor testicular podría aumentar los niveles de una enzima llamada lactato deshidrogenasa (LDH). A menudo (aunque no siempre), un nivel alto de LDH indica que la enfermedad se ha propagado mucho. Sin embargo, los niveles de LDH también pueden aumentar por varias afecciones no cancerosas.
Con menor frecuencia, los médicos pueden buscar un marcador tumoral llamado fosfatasa alcalina placentaria (PLAP).
Los niveles de AFP, beta-hCG y LDH se analizarán con regularidad antes y durante el periodo de tratamiento activo para controlar el cáncer. Estos marcadores tumorales también se analizarán con regularidad durante la atención de seguimiento después de completar el tratamiento.
Cirugía para diagnosticar el cáncer de testículo
En el caso de los tumores testiculares, rara vez se hace una biopsia, donde se toma un fragmento pequeño del tumor. Si en base a los estudios por imágenes y a los análisis de sangre, existe una gran preocupación de que una persona tenga cáncer de testículo, muy probablemente el médico recomiende hacer lo antes posible una ܲí (una orquiectomía inguinal radical) para extirpar el testículo donde se sospecha que está el tumor.
Se enviará el testículo completo al laboratorio, donde un patólogo (un médico especializado en diagnosticar enfermedades desde el laboratorio) examinará fragmentos del tumor al microscopio. Si se encuentran células cancerosas, el patólogo emite un informe donde describe el tipo de cáncer y su alcance o extensión.
Si se detecta cáncer de testículo, el médico solicitará estudios por imágenes de otras partes del cuerpo para evaluar si el cáncer se ha propagado afuera del testículo. Estas pruebas también se pueden hacer antes de confirmar el diagnóstico por ܲí.
- Escrito por
- Referencias
Redactado por el equipo de contenido médico y editorial de la American Cancer Society, con la revisión médica y la contribución de la American Society of Clinical Oncology (Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica o ASCO, por sus siglas en inglés).
National Comprehensive Cancer network. NCCN Clinical Guidelines in Oncology (NCCN Guidelines). Testicular Cancer. Version 1.2025 – Jan 17, 2025. Accessed at https://www.nccn.org on Feb 18, 2025.
Actualización más reciente: agosto 10, 2025
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